martes, 19 de agosto de 2014

CAPITULO 3



GRADUACION



Después de la graduación, tuve un par de meses para pasar tiempo con Patricia y su familia, y rompí con Mateo. Se sorprendió cuando le dije que sentía que éramos más amigos que novio/novia. Le dije que le echaría de menos y siempre me preocuparía por él y me encantaría que siguiéramos siendo amigos. No era una mirada de felicidad la que vi en su rostro cuando se lo estaba explicando.


También tuve que señalar que él estaría viviendo en la costa Este y yo estaría en la costa Oeste. ¿Cómo podríamos hacer que funcionase una relación a distancia? Digamos que no le gustaba el hecho de que estuviese rompiendo con él. Si yo le hubiese importado tanto, se habría esforzado más,mientras salíamos.


Tal vez, no ayudó que no pudiese sacar de mi mente a cierto motorista macarra.


***


Ahora estamos a mediados de Agosto y estoy finalmente en la soleada Del Mar. Patricia y Karen me ayudaron con la mudanza y se quedaron conmigo durante un par de días. Mientras estaban aquí, les mostré algunosde los lugares a los que me encantaba ir en la ciudad. También me ayudaron a desempacar todas mis cosas y decorar mi apartamento. Mi apartamento era tan acogedor que sólo quería acurrucarme en el sofá con mi eReader y nunca dejarlo.


Por desgracia, tuve que dejar mi pequeño y acogedor apartamento porque comenzaba hoy mi nuevo trabajo en la preparatoria Del Mar Regional. Estoy sentada en mi clase repasando el plan de estudio para esta mañana antes de que los estudiantes se presenten a las clases, cuando
Bruno Walker, el profesor de Educación Física, entra por la puerta. Él es atractivo, con cabello rubio claro, ojos verdes y hoyuelos increíbles.


Bruno me lanza una sonrisa con hoyuelos

-Hola Paula, ¿cómo va tu primer día?  

-Hasta ahora, muy bien. He examinado algunos de los archivos de mis estudiantes para familiarizarme en donde están con sus habilidades y me he reunido con algunos de los otros profesores, también. Ahora, solo estoy haciendo mi plan de estudios para esta mañana.  

-Joder, mujer. ¿A qué hora llegaste para haber logrado todo eso ya?

-Supongo, que hace más o menos una hora.  

-Creo que todavía estaba en la cama hace una hora. No es difícil de decir que es tu primer día porque pareces ansiosa y demasiado emocionada.


-Date un par de días y se te pasará.

-Estoy segura de que una vez que me acostumbre a ello.   

-Así que, me preguntaba. ¿Quieres tomar una copa conmigo esta tarde, después del trabajo? - me pregunta con nerviosismo.

-Claro, me encantaría Bruno. - Él es atractivo, ¿por qué no?


-Está bien, te veré en la sala de profesores a las cuatro - dice él, lanzándome una sonrisa y caminando fuera de mi clase.

Es justo después de las cuatro de la tarde. Cuando Bruno se ofrece a llevarme al bar, que está a unos cinco minutos en coche de la escuela.
Cuando llegamos a nuestro destino, no puedo dejar de pensar para mí misma “ En serio, aquí es donde vamos a conseguir algo de beber?“.

La pintura en el exterior del edificio se está pelando. Un par de las ventanas están agrietadas y hay varias motos estacionadas delante del bar.


Miro lo que llevo puesto, que es una camiseta blanca con un pequeño suéter gris de cachemira, una falda lápiz negra y tacones de aguja negros y mi cabello está recogido en un moño. Sí, no creo que vaya a encajar aquí.


Bruno, siente mi malestar e intenta tranquilizarme diciendo : Te ves muy bien, Ella. Vamos a estar bien. He venido aquí un par de veces con algunos amigos y no pasó nada. Está todo bien. 

Me suelto el cabello y paso mis dedos a través de él. Así está mejor, me siento un poco más informal. 

El letrero sobre la puerta dice: “Wild Ride” (camino salvaje) y no puedo dejar de pensar en el motorista sexy del verano pasado y sobre el tipo de viaje salvaje que podría tener con él. Vaya, ¿de dónde diablos salió eso Sta. Virgen? Sofoco una risa y entro en la entrada del bar con Bruno cerca de mí, con su mano presionando mi espalda.

El interior del bar se ve tan deteriorado como el exterior. El lado positivo, es que tiene aspecto de limpio.


Está realmente lleno aquí y no puedo dejar de notar que la mayoría de los clientes son mujeres atractivas, vistiendo ropas muy reveladoras y están bien dotadas. Miro hacia mi escote y me pregunto si debo bajar mi camiseta un poco para mostrar mis niñas. Nah, no seas estúpida, Paula.

Localizamos dos taburetes en la barra y rápidamente vamos para cogerlos antes de que alguien más lo haga.


El camarero se da la vuelta y hago contacto visual con un familiar y he mencionado magnifico par de ojos azules. No puedo evitar el escalofrío que recorre todo mi cuerpo. Por supuesto, me gustaría encontrarme con él aquí. Trato de no mirar su cuerpo con esa camiseta blanca, apretada sobre su pecho. ¡Oh Dios, él todavía se ve increíble!


-¿Qué les puedo conseguir? - él pregunta, sacándome del estupor de mirar su pecho, preguntándome cómo se ve debajo.


Me pilla totalmente. Se nota por la sonrisa sexy que me hace derretir en el taburete de la barra. ¿Se acuerda de mí? Dios, eso espero. Ahora, estoy realmente repensando la cuestión del escote. Debería haber ajustado sin duda mi camiseta para mostrar mis bienes. Sonrío a mis malos pensamientos.


Bruno me pregunta lo que me gustaría tomar y yo le digo una Budweiser. 

-Dos Buds, por favor.  

No sé si me lo he imaginado, pero casi parece que frunce el ceño hacia Bruno antes de alejarse para conseguir nuestras cervezas. Regresa con nuestras botellas y luego camina hacia el extremo opuesto de la barra para servir a otras mujeres que esperaban allí.  
No puedo dejar de notar su reacción ante él mientras está tomando sus pedidos. Constantemente se acercan y lo tocan, riéndose de las cosas que dice y lo miran con ojos lujuriosos. Qué montón de putas, pienso para mí misma.

Durante todo el tiempo Bruno me ha estado hablando, pero en realidad no he podido concentrarme en lo que me está diciendo, porque puedo sentir un par de ojos azules férreos en mí. Me hace retorcerme en mi taburete de la barra.


Bruno se excusa para ir al cuarto de baño y tan pronto como esto sucede, ciento una oleadas de aire caliente golpear la parte trasera de mi cuello y escucho en mi oído un susurro :-Pasa de ese idiota y nos vemos de nuevo aquí, cuando salga a las ocho.  

Ni siquiera pienso en ello, asiento y respondo entrecortadamente :
-Está bien. - Él sonríe, se vuelve y se aleja de mí. 

Bruno vuelve y me pregunta si me gustaría ir a su casa a tomar una copa. Yo le miento diciéndole que estoy muy cansada y necesito llegar a casa para descansar un poco para mañana por la mañana, pero tal vez en otromomento. 


No puedo creer lo fácil que es para mí mentirle, para poder pasar algún tiempo con mi motorista.


¡OMD! Mi motorista, no puedo creérmelo.


Poco después de terminar nuestras bebidas, nos levantamos y nos dirigimos hacia la puerta para salir. 


Tomando una última mirada hacia la barra antes de salir, me doy cuenta de que el camarero nos mira. Él hace un guiño y dice movimiento solo los labios: “Más tarde, nena“. Bruno me lleva de vuelta a la escuela para recuperar mi coche.


***


Ahora son las ocho y he vuelto al Wilde Ride. Estoy sentada en la barra esperando ansiosamente. Noto a alguien deslizarse a mi lado y sentarse en el taburete junto a mí.
 -¡Hola nena!  


- Mi nombre es Paula Chaves, no nena - afirmo tratando de mirarlo ferozmente.

-Pedro Alfonso. Ya te dije, que nos veríamos por ahí.
Esto responde a mi pregunta anterior. Él sí me recuerda. ¡Yupiiii!


- ¿Eres el dueño de este elegante establecimiento?-pregunto con sarcasmo.


-Sí, ¿Quieres cerveza, preciosa?  

-¿Esa frase funciona con todas las chicas? - preguntó.

Realmente, este hombre es un pedazo. Pedazo de qué, aún no estoy del todo segura. Sí, él grita un fuerte ego masculino, pero ¿puede sacar una conversación diciendo más de cinco palabras a la vez y no gruñir?

-Lo sabrías si eso fuese una frase, sol - Pedro dice arrastrando las palabras. Su voz es una mezcla de sexo, pasión, y testosterona . Es obvio que no estás acostumbrada a la escena de los bares - añade. 

Él es el protagonista de mis fantasías, todo por el sonido de su voz.


Dios, soy una imbécil, una imbécil sin vida.


Le miro sobre la botella de cerveza que él ordenó para mí. Su musculoso cuerpo está oculto pero no muy bien en una ajustada camiseta y unos desgastados vaqueros oscuros desteñidos. Pensando en la primera vez en que nos encontramos el uno con el otro, no podía dejar de recordar lo duro que era su cuerpo.


Este es el tipo de persona que te empujaría contra la pared en un arrebato de pasión y haría su sucio camino contigo, cada vez que quisiera,donde quisiera y como quisiera. Oh Dios, estoy en problemas.

-¿Qué te hace pensar que no frecuento bares? Tienes que saber, que era una habitual, en varios bares de mi ciudad natal - contrarresto.


-Desafortunadamente, los bares elegantes de vino no cuentan,princesa.  

-¿Esto es una estratagema para hacer que me emborrache por rencor y puedas aprovecharte de mí? - Espero realmente que ese sea su motivo ulterior. No soy la persona más lanzada del mundo. Aunque él me pueda tener, pensando en saltar sobre sus huesos, nunca lo llegaría hacer y ni lo admitiría sin el amortiguador del alcohol involucrado.

-Lo siento, pero cuando haga mi camino contigo, y lo haré, no habrá alcohol involucrado. Quiero que recuerdes y saborees cada jodido “momento“, porque será el mejor maldito momento de tu vida. Te lo puedo garantizar.
-¡Eres un hijo de puta arrogante! Si alguien alguna vez te ha dicho,que todo ese acto es encantador, te estaban mintiendo. No puedo creer que volviera aquí para aguantar esta mierda. - Este hombre debe ser una broma. Tiene toda esa cosa de personalidad de macho alfa/motorista, que realmente me gusta  gracias a SOA y mis amados libros de Kristen Ashley , pero Pedro lo está llevando a un nivel completamente nuevo. 

-Escucha cariño, me gustas. Incluso puedo aguantar tus pequeños remilgos, pero tienes que entender que soy así, y no vas a cambiar eso.
Pedro escupe justo cuando tres hombres vestidos de los pies a la cabeza de cuero, entran en el bar. Honestamente, alguien tiene que explicar a estos chicos que es una exageración de cuero.

-Tienes que estar bromeando - Pedro sisea.


Yo realmente no pensé mucho sobre los motorista de la pandilla S&M que se dirigían hacia nosotros. Ese fue mi primer error. Mi segundo fue no darme cuenta de lo tenso que Pedro se puso cuando se acercaron. El tercero sería no escuchar lo suficientemente rápido lo que Pedro me susurraba.


-Paula, sé que esto no es un buen momento, pero necesito que permanezcas muy tranquila y te dirijas a la puerta detrás de la barra. Se abre a las oficinas administrativas y salas de stock. Cierra la puerta detrás de ti hasta que te diga que es seguro.


La tercera, yo le culpo a este cerdo machista de hombre que me está hablando en susurros, cuando estoy en mi burbuja personal. Él envía escalofríos por mi espina dorsal cuando siento su aliento caliente en mi oreja y el cuello.


¿En qué demonios me he metido? Podría estar tomando una copa esta noche con un muy agradable, guapo y seguro Bruno. Pero no, no yo. Paula Chaves nunca toma el camino fácil. 

Un brazo de motorista sudoroso y peludo se envuelve alrededor de mis hombros y me sacude de mi aturdimiento temporal. Creo que ni siquiera oigo a Pedro gruñir mientras me lanza una mirada que sólo puede ser descrita como una caliente, enojada, dueño del bar motero, cabreado porque no le escuché lo suficientemente rápido.

-¡Saca tus putas sucias manos fuera de ella ahora! ¡Ella es mía!-gruñe Pedro.


¿Carajo que está pasando? Traté de moverme para salir de su abrazo,pero lo ponía cada vez más estrecho con cada movimiento que hacía.

-Bueno, vamos a ver lo que tenemos aquí - dice el aterrador motorista con demasiado cuero. 

-No lo voy a decir de nuevo. No jodas con lo que es mío.

¿De qué está hablando? ¿Qué suyo? Trato de aflojar su control sobre mí otra vez sin suerte. Ese hijo de puta tiene un asimiento tan apretado sobre mí que el que tendría una boa constrictora sobre su presa.

-Umm, ¡su nuevo coño nuevo huele genial! ¿Por qué no le muestro a tu señorita lo que un hombre de verdad puede hacer? - ofrece el aterrador motorista con demasiado cuero. 

-¡Oh Dios mío, Oh Dios mío! Por favor, déjame ir - gimo.

Lo siguiente que sé, es que estoy siendo tirada hacia atrás mientras un puño va por el aire y golpea a la derecha en la cara del aterrador motorista con demasiado cuero.

-¡Te dije que la dejes! ¡Ahora lárgate de mí bar! - Pedro grita.


Otro tipo aterrador, con los brazos tatuados y un lío de rastas en el cabello, me agarra y me da un tirón alejándome del tipo aterrador actual y de repente me transportaba a la parte trasera. Oh, Dios mío, ¿Qué va a hacer este chico conmigo?


-¡Ayuda! ¡Que alguien me ayude!



-Está bien. No voy a hacerte daño. Pedro estará aquí en un minuto - dice el hombre.


-Um... Ok.


-Soy Axel, uno de los chicos de Pedro. - Lo que sea que eso significa.


Entonces él sale y cierra la puerta tras de sí.


Oh Dios mío, Oh Dios mío - digo a punto de tener un ataque de pánico.
¿Qué voy a hacer? Tengo que salir de aquí. No hay ventanas. Miro al alrededor y es una típica oficina. En la esquina derecha hay un viejo escritorio y una silla cubierta de papeles por todas partes. Y en el otro lado de la oficina hay un sofá de cuero negro.Por supuesto, el cuero . Corro hacia el sofá y me hago un ovillo sobre el mismo.


BANG, BANG, BANG


¡¡¡OH MI DIOS!! !


¿Qué coño es eso? ¿He oído disparos?


Apenas se pueden oír los gritos y los forcejeos desde el interior de la oficina.

Es entonces cuando me pongo a llorar. Tengo miedo, nunca he sido parte de algo como esto. Miro a mi alrededor buscando algo que podría utilizar para protegerme si alguien entra. Algo de plata llama mi atención, pero es difícil de ver con todas las lágrimas en mis ojos. Me levanto y me acerco y lo pongo en mi mano y me doy cuenta que es un bate de aluminio. 

Perfecto.


Lo agarro con fuerza en mis manos y me escondo detrás de la puerta.


Si alguien viene, ¡van a obtener algo más antes de atraparme! Poco a poco dejo de temblar y llorar, y estoy lista para una pelea. Soy una mujer adulta. 

Ningún hombre me va a asustar. Aunque, Pedro me asusta de más maneras que cualquier hombre puede asustar a una mujer.

Oigo moverse la manilla de la puerta. Me muevo un poco y preparo el bate listo para pivotar. Si alguien viene aquí, no sabrán lo que les golpeó. 

Hmm, me gusta eso, y mucho. 

GI Jane. Esa soy yo. 

No me jodas o te joderé. 
La puerta se abre y no puedo ver por las lágrimas, así que golpeo de todos modos.

Oh mierda, traigo algo sólido.

-¿Qué carajo mujer? - Esa voz me suena. Es la voz que me perseguía durante todas las noches el último año.


Pedro.


-¡Oh, Dios mío! ¡Lo siento mucho! ¿Estás bien? Mierda, ¡mira tu cara!  

Pedro tiene el labio roto y un ojo hinchado. 

-Estoy bien nena - intenta asegurarme Pedro.

-¿Qué fue eso? ¿Qué está pasando? - le pregunto. Él me mira a los ojos, tratando de evaluar lo que estaba sintiendo y pensando.


-¿Estás bien? - me pregunta.


-¡NO! - lloro . -¿Qué fue eso? ¿Qué está pasando? ¿Les dijiste que era tuya?  


- Esos tipos son miembros de un club rival  responde.


- ¿Club rival?  

-Mis chicos y yo formamos el Club de Motoristas Mayhem. Soy el presidente. Hunter y sus muchachos son miembros de Los Discípulos Del Diablo y están metidos en alguna mierda grave. Digamos que nuestra relación no es amistosa. Es una situación muy hostil. Ellos vinieron aquí esta noche sólo para joderme, porque me ven aquí con un trozo tan dulce como tú y saben que nunca tendrán nada como eso -responde.


Vaya fue bueno, demasiado bueno.


- Yo no soy tuya - declaro.

 -Nena, vendrás a mi casa esta noche - dice.


-No, lo siento, no voy. Yo tengo mi propio lugar, muchas gracias.


 -Escucha, ahora estas en el radar de ellos, y les gusta realmente joder a la gente. No van a ser amables contigo. ¡Ellos te destrozarían!  


- Jodida mierda. ¿Qué va a ser de mi vida?


Me hace moverme de la puerta hacia el sofá mientras toma el bate de mi mano y la apoya contra la pared. En silencio, se ríe y sacude la cabeza mientras mira el bate.


. Tú te quedaras conmigo esta noche. Haremos una parada en tu casa y conseguiremos tu mierda, luego iremos a mi casa - me informa. 

-Voy a estar bien. Voy a tomar este bate y devolvértelo cuando todo esté bien.


- ¿Estás jodidamente bromeando? - me pregunta.

 -Quiero quedarme en mi apartamento. 

-Nena lo siento, pero estarás mucho más segura en mi casa y voy a hacer todo lo posible para mantenerte a salvo-promete.


-¿Por qué? - pregunto. Quiero decir, apenas me conoce. Esta es sólo la segunda vez en la que hemos estado juntos. ¿Por qué debería importarle si me pasa algo?

-Porque un hombre como yo nunca debería tener la oportunidad de algo tan dulce como tú. Entraste en mi mundo y no voy a dejar jodidamente que te vayas. Todo lo que he podido hacer desde que corriste hacia ese poste y te sostuve hasta que estuviste bien, fue pensar en la posibilidad de ser capaz de tener ese dulce. Luego volviste a mí otra vez. No estoy a permitir que te alejes de mí esta vez. Así que voy a hacer lo que tengo que hacer para mantenerte a salvo y ver qué sale de esto.  

Guau. Eso es dulce, en una especie de motorista macarra.
Mierda, creo que acabo de hacer crema mi ropa interior. Sí, lo hice. 

-Venga vámonos. Podemos dejar el coche aquí. Voy a hacer que uno de mis chicos lo lleven a mi casa más tarde.  


-Um... ¿de acuerdo?  No estoy segura de qué pensar. Quiero decir,lo acabo de conocer. ¿Qué pensaría la gente de mí sobre irme a casa de un chico que acabo de conocer? ¡Puta! Eso es lo que yo pensaría de alguien.


¡Oh, Dios mío! Agarra mi mano entrelazando nuestros dedos y empieza a caminar hacia el bar, donde estaba todo el mundo.


-No creo que pueda hacer esto - confieso.


-¿Hacer qué?  


-Salir de aquí con un hombre que acabo de conocer.   

-No me acabas de conocer. Nos conocimos hace un año, ¿recuerdas?


Él tiene un punto válido. Usando solo una palabra, pregunta :- ¿Llaves?  

Yo le entrego las llaves y se las da a uno de sus chicos. Me agarra del brazo y me lleva hacia la entrada principal y me dirige al lado del bar donde una elegante Harley-Davidson negra, con un montón de detalles en cromo,se encuentra estacionada.


-¿Tienes una chaqueta, Paula?  

-No, yo no la necesitaba esta tarde y pensé que estaría conduciendo a casa en mi coche, no en la parte trasera de una Harley.  

Con eso, se arranca la chaqueta de cuero y la pone sobre mí. Huele a una combinación de cuero, jabón y menta. Es un olor embriagador. Luego coloca un suave beso en mis labios. Juro que me oigo gemir.


Mete la mano en las alforjas de cuero sobre su motocicleta y aparece con un casco, el cual me coloca y me da un toque suave a la parte superior de mi cabeza.  


-Siempre, protejo lo que es mío. 

Creo que mi corazón deja de latir cuando dice esto. 

Mi mano va a mi pecho, sintiendo el ritmo constante de mi corazón. No,todavía está en marcha.


Me quedo mirando a la moto, sacudiendo la cabeza, diciendo :- No hay manera de que pueda montar en esa cosa. En caso de que no lo hayas notado, llevo una falda.


-Oh, jodidamente me he dado cuenta, nena. - Él me guiña un ojo y después comprueba hacia fuera mi falda .- No hay problema. 

Él me ayuda a subir en la parte trasera de la Harley levantándome por mi cintura, sentándome en el asiento de largo. Luego agarra el dobladillo de mi falda y la desliza por mis muslos hasta que está descansando en mis caderas y desplaza una de mis piernas sobre el asiento hasta que yo estoy mirando hacia delante. Pedro sonríe ampliamente y luego sube para sentarse delante de mí.


Mis muslos instintivamente le aprietan a él, en medio de ellos. Cuando acelera la moto y arranca el motor, siento las vibraciones del tarareo disparar por todo mi cuerpo; Juro que creo que tengo un orgasmo. Entre la sensación de él y de las vibraciones, es casi insoportable.


Me inclino hacia Pedro y aprieto mis brazos alrededor de su cintura. 

Voy a disfrutar de este paseo. La combinación del hombre entre mis piernas,el aire que sopla fresco en mi cara y las estrellas en el cielo, es una de las experiencias más increíbles que he tenido.

lunes, 18 de agosto de 2014

CAPITULO 2



EL camino salvaje


Nunca olvidaré el día en que por primera vez lo vi.


Yo estaba fuera, en mi carrera habitual de la mañana,corriendo a lo largo de la calle principal de la ciudad escuchando a Miranda Lambert Fastest Girl in Town en mi iPod, cuando oí y sentí ruido sobre mi música. No sabía qué hacer con ello, pero era fuerte y retumbaba por todo mi cuerpo. Las vibraciones enviaban sensaciones dulces desde la parte superior de mi cabeza hasta la punta de los dedos de los pies. Cuando me di la vuelta por curiosidad, había un grupo de alrededor de dieciséis motos rugiendo hacia mí. Juro que era igual que verlas en uno de esos programas de motoristas macarras.



Giré la cabeza de vuelta a la carretera después de que terminara de mirar y moví rápidamente la cabeza hacia el gran poste de luz que sobresalía del suelo. Genial ¿Cómo diablos no he podido ver algo como eso?



Todo se volvió negro.


Cuando abrí los ojos, pensé que estaba en el cielo. El hombre más hermoso que había visto en mi vida estaba justo en frente de mi cara diciéndome algo que no podía entender. Finalmente pude entender lo que estaba diciendo cuando él me sacó los auriculares de los oídos.


-¿Estás bien? - Sosteniendo dos dedos me preguntó : ¿Cuántos dedos?  


-Dos - le contesté.


Dios, era guapísimo. Tenía el cabello enmarañado, castaño oscuro cayéndole en la barbilla, enmarcándole unos bellos ojos azules. Pude ver un tatuaje en el cuello que asomaba del cuello de la chaqueta de cuero que decía “Solo Dios puede juzgarme”. Fue totalmente rudo y excitante. Mis dedos se morían por alcanzar y trazar las letras en tinta en su piel. Estaba tan fascinada que no me daba cuenta de que aún me estaba hablando, así que le pedí que repitiera lo que me estaba diciendo.

-¿Crees que te puedes sentar o necesitas que te llevemos a un hospital?  


Tenía la voz más sensual que jamás había escuchado. Debía de tener a las chicas cayendo a sus pies y sin bragas.
-Creo que voy a estar bien - le dije.


Cuando fui a ponerme de pie, se aferró a mi brazo para ayudar a estabilizarme. Podía sentir la electricidad de los dedos donde me sostenía.

-Estoy más que bien - balbuceé. 

Él me miró divertido y finalmente soltó mi brazo, todavía hormigueaba donde me había tocado. Me sentí un poco mareada y supe que me balanceaba cuando me di cuenta de que los edificios frente a mí iban de lado a lado.


- ¡Ah! - grité cuando casi caigo de nuevo al suelo, pero eso nunca sucedió. En su lugar me encontré aferrada con fuerza al cuerpo más duro que había sentido o había puesto los ojos en él. 

Las siguientes palabras que salieron de la boca del sexy motero fueron:
―Vaya nena, realmente estás perdiendo el sentido por mí, ¿no es así?  

A pesar de que estaba bastante segura de que tenía una conmoción cerebral, o sufría de daño cerebral y no pensaba bien, sabía que él estaba siendo un engreído y arrogante.
 

Las siguientes palabras que salieron de mi boca fueron:-¿QUE DEMONIOS? ¡Podría haberme matado y me estás diciendo frases graciosas!  

Estoy bastante segura de que Jax Teller no haría eso en Sons of Anarchy  que es una de mis series favoritas de televisión . ¿En serio? Él es caliente y todo, pero todo lo que tenía en su mente era él.


-Parecía una buena idea en el jodido momento - dijo, seguida de una sexy sonrisa torcida.



-Supongo que me vas a decir a continuación que tienes un espejo en el bolsillo, y puedes verte a ti mismo en los pantalones.  

Se inclinó hacia mí, con la boca rozó mi oreja y dijo :- En realidad te iba a invitar a una fiesta, hermosa.  

-¿En serio? - le pregunté un poco demasiado entusiasmada.

-Sí... una fiesta en mis pantalones. - Se rio en voz alta. A pesar de-que estaba siendo un idiota, todavía parecía hacerme estar excitada y molesta.


Lo empujé tan fuerte como pude y seguí corriendo en dirección a la casa de alquiler en la que me quedaba, mientras le oí gritarme:
-¡Nos vemos nena! - Y escuché a todos los otros chicos reírse con el motorista.


-En tus sueños, ¡Vete a la mierda! - le dije mientras le sacaba el dedo,lo que llevó a los chicos reírse aún más fuerte.


A pesar de que no fue el encuentro más romántico  nada parecido a lo que ves en las películas , había algo acerca de este hombre que no podía sacarme de mi cabeza. Para mi decepción, nunca volví a ver al misterioso motorista el resto de mi viaje. 

Nunca lo olvidé De hecho, casi estuve obsesionada con él durante el siguiente año.

CAPITULO 1




Graduación

 
Finalmente después de cuatro años, hoy es mi último día en la universidad Northeastern. Acabo de graduarme con un título de enseñanza y pronto dejaré Boston, Massachusetts, y continuaré mi camino hacia la hermosa Del Mar, California, donde he aceptado un puesto como profesora de literatura en la preparatoria Del Mar Regional.


Cada verano, cuando era pequeña, mi madre y mi padre nos llevaban a mi hermano y a mí a la ciudad de Del Mar durante dos semanas. Me encantaba ir allí, y era en todo lo que pensaba durante el año escolar.  


Todo terminó el verano anterior a mi último año de secundaria, cuando mi familia y yo tuvimos un grave accidente automovilístico que cambió mi vida para siempre. 


Todo el mundo dijo que tuve suerte, a pesar de ser la única superviviente. No sé si debo sentirme afortunada, teniendo en cuenta que toda mi familia murió y que mi torso inferior está cubierto de cicatrices por el accidente.



Mi mejor amiga Patricia y su familia me acogieron durante mi último año de secundaria. Ellos me amaron tanto como yo los amé. La mayoría de los adolescentes les hubiera encantado estar viviendo con su mejor amiga, pero para mí era un recordatorio constante de que no me quedaba realmente ninguna familia.


La familia de Patricia Clare, eran maravillosos. Su madre y su padrastro me ayudaron a entrar en la universidad y organizaron la residencia y la matrícula, con la ayuda de la herencia de mis padres. A pesar de que vivían en la misma ciudad, Karen la madre de Payton, quería que experimentara una "verdadera" experiencia universitaria.

De momento hoy es el día de mi graduación, y soy la mejor estudiante de mi clase. En poco tiempo, voy a dar mi discurso de despedida. La única cosa que podría hacerme más feliz es que todos los que me importaban,estuvieran aquí para compartir este momento tan especial.

- Estoy tan orgullosa de ti Paula, y sé que tu madre, tu padre y tu hermano lo habrían estado también - dice Karen interrumpiendo mis pensamientos.

-Lo sé, sólo desearía que pudieran estar aquí conmigo - confieso con la amenaza de lágrimas, formándose en mis ojos. 

-Ellos están aquí, Paula. Están siempre aquí contigo, no importa lo que hagas o donde vayas y te puedo asegurar que estarían muy orgullosos de ti por todo lo que has logrado. Siempre he pensado que te pareces a tu madre. Eres una mujer hermosa, inteligente, fuerte e independiente. Ella está viviendo dentro de ti y lo estará mientras vivas - dice ella metiendo los cabellos sueltos detrás de mis orejas. 

-Me gustaría que Patricia y tú fueran conmigo a California.  
-Vamos a ir por unos días para ayudarte con la mudanza. Después de eso, estamos a sólo una llamada de distancia cariño.


Ella tiene la cualidad de hacerme sentir como si fuera su propia hija.
Lo que realmente, supongo, me convertí en los últimos años.

-Hey Paula, ¡esto es tan emocionante! - Patricia chilla corriendo hacia nosotras.

-¡Lo sé! Estoy volviéndome loca. No creo que pueda hacer esto. No me gusta hablar delante de la gente.  

-Sí, puedes. ¿Qué vas a hacer cuando estés delante de una clase llena de adolescentes? - Karen pregunta. 

-Es completamente diferente, seré el único adulto y será mi trabajo.
Es una situación totalmente diferente a dar un discurso - digo señalando lo obvio.

-Sólo finge que todo el mundo está desnudo - dice Patricia señalando a la multitud, sonriendo . Sobre todo, ese tipo  -ronronea señalando a un tipo al azar mientras a la vez me guiña el ojo.


-Um. Creo que eso me pondría aún más nerviosa - replico, teniendo-en cuenta a todas las personas de la habitación, especialmente el chico que Patricia está señalando.-¡Oh, genial! Probablemente voy a imaginarlo desnudo ahora. ¡Muchas gracias, Patricia! 

-La única cosa que la gente estará pensando es “Ojalá pudiera ser tan hermosa e inteligente como ella” - dice Patricia.


Ojalá fuera así de fácil. Ella no creció siendo la que siempre se escondía detrás de las chicas guapas, populares de la escuela secundaria y la universidad. Quiero decir, no soy atractiva en absoluto, pero tampoco no es que no puedas ni mirarme. Mi cabello ondulado es de color castaño oscuro y cae justo después de mis hombros. Tengo la piel blanca como la nieve y ojos marrones. No me pongo ropa muy reveladora debido a mis cicatrices, pero si no fuera por ellas, supongo que tendría un cuerpo equilibrado.


-Estoy segura de que es en lo que van a estar pensando, Patricia digo resoplando. 

-Dios, no tienes confianza en ti misma. ¿Dónde está Mateo? Tal vez, él pueda hacer entrar en razón - dice Patricia girando los ojos. 

-Él está por aquí, en alguna parte - le respondo. Mateo mi novio y compañero de posgrado .- Pero, no creo que haya nada que pueda decir, que me haga sentir menos nerviosa para salir a ese escenario - suspiro.


De repente, los funcionarios anuncian el nombre del Valedictorian  y la invitan a la etapa de su presentación. ¡Oh, Mierda! Esa soy yo. ¿Cómo voy a salir de esto?


Doy un paso hacia el escenario, apoyándome en el podio y agarrándome al borde con tanta fuerza que los nudillos se vuelven blancos. Puedes hacer esto Paula. Mantente fuerte, pienso. Tomando una respiración profunda, miro hacia el público, evitando al tipo que Patricia me señaló, y comienzo mi discurso.


A mitad de camino hago contacto visual con tres personas: Patricia,Karen y Mateo. Mis chicas me miran con expresiones de orgullo y alegría. 

Cuando me encuentro con la mirada de Mateo, me guiña un ojo y grita:  
-Esa es mi chica. ¡Lo estás haciendo impresionante, Paula! - Al instante me sonrojo y miro hacia otro lado, continuando con mi discurso.


Antes de darme cuenta, estoy llegando a la conclusión de mi discurso. 

Para ser honesta, estaba tan nerviosa ahí arriba, que podría no haber dicho nada. No parecía haber ido tan mal porque todo el mundo aplaude. Me vuelvo a sentar con mis compañeros de graduación y esperamos a que nos llamen para aceptar nuestros diplomas.
Mientras espero que mi nombre sea nombrado, veo como Mateo acepta su diploma y mis pensamientos derivan a mi vida pasada y presente amorosa, si se puede llamar así. Sólo he tenido dos novios. 

Cuando ocurrió el accidente, estaba saliendo con el mariscal de campo del equipo de fútbol de nuestra escuela secundaria. Javier terminó conmigo un par de semanas después de que me dieran de alta en el hospital,alegando que no podía hacer frente a la fatalidad y tristeza de la situación.


Bonito, ¿eh? Me alegro de no haberle dado mi virginidad a ese idiota.


Conocí a mi actual novio, Mateo Hoffe, durante mi segundo año de estudios. Tiene algo de aspecto de “chico tímido”. Tiene el cabello corto de color marrón oscuro, ojos marrones, sonrisa perfecta y está bastante bien construido, sin parecer un idiota total. Quiero decir que es guapo y todo eso,pero como que me gusta el look de chico malo, sabes lo que quiero decir.


Aunque estábamos en la misma clase desde el primer año, en realidad nunca nos conocimos hasta el año siguiente. Yo estaba en la biblioteca estudiando una noche, cuando Mateo se acercó y puso sus libros sobre la mesa y me preguntó si podía acompañarme. La mayoría de las chicas en la escuela lo encontraba absolutamente hermoso y morirían por tener la oportunidad de salir con él, pero esa noche me eligió a mí, para invitarme a salir en una cita para el siguiente fin de semana. A partir de esa primera cita, nos hicimos inseparables, no salíamos el uno del lado del otro. Si veías a Mateo, yo estaba cerca detrás o viceversa. 

Por desgracia, las cosas no habían vuelto a ser lo mismo desde el año pasado. Solo nos veíamos una o dos veces por semana, fuera de las clases.
El entusiasmo inicial que había en nuestra relación ya no parecía existir.
Realmente no sé lo que va a suceder durante el verano, cuando salga para California. Mateo ha tomado un puesto en una escuela privada en la ciudad de Nueva York. Me encanta Mateo, pero no de la manera que debería.
Sé que no voy a perder nuestra relación, pero lo voy a extrañar cuando nos separemos. Pase lo que pase, espero que podamos seguir siendo amigos.
Incluso con los cerca que hemos estado, Mateo y yo aún no hemos mantenido relaciones sexuales. Todavía soy virgen a los veintidós años de edad. Sé, que estás pensando, patético, ¿no? Tenía miedo de que una vez que viera lo monstruosa que soy con mis cicatrices, nunca quisiera tener nada que ver conmigo.


O tal vez, la verdadera razón era que Mateo no era el ideal. La única persona que podía traerme tan nerviosa con el deseo, que me olvidaría totalmente de lo que parece mi cuerpo y me entregaría a la pasión. No pensé que alguna vez encontraría el ideal para mí, hasta que fui a Del Mar una semana el verano pasado